Antonela RaymundoPsicóloga · DBT
El programa

Qué es DBT STEPS-A

El currículo que llevó las habilidades de la DBT del consultorio al aula — y que las convirtió en algo que se enseña a todos, no solo a quien tiene un problema.

DBT STEPS-A son las siglas de Skills Training for Emotional Problem Solving for Adolescents: entrenamiento en habilidades para la resolución de problemas emocionales en adolescentes. Fue desarrollado por James Mazza, Elizabeth Dexter-Mazza, Alec Miller, Jill Rathus y Heather Murphy, y publicado en 2016 por Guilford Press.

Su origen es directo: la DBT que Marsha Linehan desarrolló en los años 80 tiene cuatro componentes, y uno de ellos es el entrenamiento en habilidades. Rathus y Miller ya lo habían adaptado para adolescentes y familias. STEPS-A da el paso siguiente — toma ese componente, lo desprende del tratamiento clínico y lo reorganiza como material de clase.

Lo que queda es un currículo de educación socioemocional con la estructura de una asignatura: 30 lecciones, 99 fichas de trabajo, una tarjeta de registro y tres evaluaciones.

Lo que lo distingue

Se enseña a todos, no solo a quien tiene un problema

Este es el rasgo que más cambia las cosas en la práctica. STEPS-A está diseñado como currículo universal: se dicta a la clase entera, del mismo modo que se dicta matemática. No es un taller para los estudiantes derivados, ni un dispositivo para el grupo difícil.

La diferencia no es administrativa. Un programa dirigido a «los que tienen problemas» marca a quien lo recibe, y la mayoría de los adolescentes hace lo posible por no quedar ahí adentro. Un programa que recibe todo el grupo elimina ese costo — y de paso alcanza a quienes nunca habrían sido derivados, que suelen ser bastantes.

También cambia quién puede dictarlo. Al no ser tratamiento, lo sostiene un docente formado, no necesariamente un profesional de la salud mental.

Estructura curricular

Los cinco módulos

La secuencia no es arbitraria: cada módulo se apoya en el anterior. Conciencia plena se enseña primero y después se retoma entre módulo y módulo, porque es la base de todo lo demás.

01

Orientación y dialécticas

Cómo se presenta el programa al grupo y la lógica que lo sostiene: dos cosas opuestas pueden ser verdad al mismo tiempo. Es el puente entre la DBT y el aula.

02

Conciencia plena

Observar, describir y participar; distinguir la mente racional de la emocional para llegar a la mente sabia. Se retoma al inicio de cada módulo.

03

Tolerancia al malestar

Qué hacer cuando el problema no se puede resolver ahora: atravesar la crisis sin empeorarla. Distraerse, calmarse, comparar costos y beneficios.

04

Regulación emocional

Identificar y nombrar lo que se siente, entender para qué sirve una emoción, y reducir la vulnerabilidad emocional cuidando el sueño, el cuerpo y la rutina.

05

Efectividad interpersonal

Pedir lo que se necesita y decir que no, sosteniendo a la vez el objetivo, la relación y el autorrespeto. Las tres cosas rara vez pesan igual.

Cómo se organiza

Treinta lecciones, dos calendarios posibles

El manual propone dos formas de distribuir las 30 lecciones: una por semana a lo largo de un año lectivo, o dos por semana concentradas en un semestre. Cada lección está pensada para una hora de clase.

La secuencia recomendada es conciencia plena, tolerancia al malestar, regulación emocional y efectividad interpersonal, con conciencia plena retomada entre módulo y módulo.

Cada lección viene con su plan, sus fichas reproducibles y su tarea. Esa estructura es deliberada: permite que lo sostenga un docente sin formación clínica, y que el programa sobreviva al cambio de personal.

30 lecciones 99 fichas de trabajo Tarjeta de registro Tres evaluaciones 6.º a 12.º grado Nivel universal
Con la misma honestidad

Qué no es

No es terapia. Enseñar habilidades y tratar un cuadro clínico son cosas distintas, y confundirlas le hace mal a las dos. Un estudiante con autolesiones, ideación suicida o un trastorno alimentario necesita un espacio clínico propio — y el programa no lo reemplaza.

No es un sustituto de la derivación. Al contrario: cuando un equipo aprende a reconocer la desregulación emocional, suele detectar antes lo que antes pasaba desapercibido. Parte del trabajo con una institución es justamente ordenar qué se sostiene adentro y qué se deriva.

No resuelve el clima institucional por sí solo. Las habilidades funcionan cuando los adultos las usan. Un programa dictado a los estudiantes en un colegio donde nadie más lo habla se apaga en pocos meses. Por eso casi siempre conviene empezar por el equipo.

Dudas habituales

Preguntas frecuentes

¿DBT STEPS-A es lo mismo que hacer terapia DBT en el colegio?

No. STEPS-A toma solo el componente de entrenamiento en habilidades de la DBT y lo convierte en materia escolar. No hay diagnóstico, no hay terapeuta, no se trabaja sobre el material personal de cada estudiante. Se enseña una habilidad, se practica y se lleva tarea, como en cualquier asignatura.

¿Para qué edades está pensado?

El manual está diseñado para los grados 6.º a 12.º del sistema estadounidense, lo que en Uruguay equivale aproximadamente al tramo de 11 a 18 años: el final de primaria y toda la secundaria.

¿Hay que darlo entero para que sirva?

El currículo completo son 30 lecciones, pensadas para un año lectivo. Pero los módulos tienen sentido propio, y muchas instituciones empiezan por formar a su equipo en el enfoque antes de decidir si implementan el programa completo.

¿Existe en español?

Sí. La edición en español se titula «DBT en Escuelas: Entrenamiento de habilidades en resolución de problemas emocionales para adolescentes», con traducción de Pablo Gagliesi.

Referencia: Mazza, J., Dexter-Mazza, E., Miller, A., Rathus, J. y Murphy, H. (2016). DBT Skills in Schools: Skills Training for Emotional Problem Solving for Adolescents (DBT STEPS-A). Guilford Press.

Conocer el programa es una cosa. Llevarlo a un aula concreta, con su equipo y sus tiempos, es otra — y ahí podemos acompañarlos.

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